Los Pueblos Nativos de América son parte de las poblaciones de los diferentes países y se encuentran sujetos a las leyes que los Estados Nacionales dictan para el ordenamiento sociopolítico de las comunidades. Desde este punto de vista, la presencia estatal implica para los pueblos nativos una nueva variable a considerar en sus relaciones con el territorio que habitan no solo en los límites geográficos que se imponen, sino a las reglamentaciones que se implementan y que de algún modo se debe acatar.
A lo largo de siglos de historia, estos pueblos sufrieron y continúan sufriendo diversas maneras de discriminación, avasallamiento de sus derechos, genocidio y explotación.
Un claro ejemplo del ejercicio de la violencia sobre nuestros pueblos nativos es el despojo de sus tierras.

